Al día siguiente, los rayos del sol se colaban por la ventana eran ya las once de la mañana, Cristian despertaba con un fuerte dolor de cabeza, se llevó las manos a la sien para frotarselas
Joder, ¿qué automóvil me arrolló, me duele cada centímetro del cuerpo
La bella mafiosa buscó a Adriano y a Thonathiu, en su cama, pero no había señales de ellos, pero si pudo notar que en la.mesita de noche estaban dos analgésicos, un vaso con agua y una nota que decía, bebelos, era la letra de Adriano
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