PUNTO DE VISTA DE JASON
El silencio fue lo más ruidoso que había escuchado jamás.
No era un silencio absoluto, por supuesto. En las catacumbas se oía el goteo del agua antigua, el roce de las botas contra la piedra, la respiración entrecortada de la joven Hermana aterrada, Elara. Pero el zumbido —esa vibración psíquica invasiva que se había filtrado en las piedras y en los huesos— había desaparecido. Su ausencia era un alivio físico, como cuando cesa un dolor de muelas con el que uno había apre