PUNTO DE VISTA DE KIRA
La mañana después de la hoguera, el mundo no se sintió transformado. El cielo era su habitual yo pálido y surcado de nubes. Las piedras de la Ciudadela estaban frescas y familiares bajo mi palma. El grito de Scott desde el patio era por un juguete perdido, no una revelación. La vida, en su manera terca y mundana, simplemente había continuado.
Pero algo había cambiado. Una tensión que había vivido en el aire durante meses, un zumbido constante y silencioso de fatalidad inm