Después de la visita inesperada de Emily, la jornada de trabajo de Gabriel fue bastante estresante, una llamada de atención por las constantes visitas de Emily y la forma irrespetuosa con la que ingresaba al consultorio sin importarle qué hubiese o no algún paciente. Pero siendo honestos, lo que pesaba más eran aquellas palabras amenazantes de Emily, y lo fue peor cuando miró el escándalo al que tenía que enfrentarse.
Emily le había dejado un sabor amargo, no solo por sus insinuaciones, sino