Capítulo 92: Terrible accidente.
Massimo aprovechó esa reacción de Fiorina, y apretó el tono, como si tuviera derecho a hablarle así.
—¿Por qué te rebajas entregándote a un hombre que jamás te va a amar? —susurró él con frialdad suave—. Fiori… yo jamás te fui infiel. Durante nuestra relación, siempre estuviste por delante de mi esposa y mi hijo. Para mí, sí lo eres todo.
Fiorina sintió náuseas.
Náuseas reales.
Su estómago se revolvió ante esa frase asquerosa, porque lo que Massimo estaba diciendo era: "sí te engañé, per