✧✧✧ Más tarde. En la oficina del CEO Marchesani. ✧✧✧
La oficina de Giorgio Marchesani estaba envuelta en silencio.
La luz de la tarde entraba por los ventanales altos, dibujando líneas claras sobre el escritorio impecable, sobre los documentos ordenados con precisión casi obsesiva.
Giorgio estaba de pie, con la chaqueta colgada en el respaldo de la silla ejecutiva, las mangas de la camisa arremangadas hasta los antebrazos, revisando unos informes con la mirada fija, seria.
Tocaron la puerta.
Toc~ Toc~
—Adelante —dijo sin levantar la vista.
La puerta se abrió y Matteo Ricciardi ingresó, alto, con postura recta, con su expresión dura. Cerró detrás de sí con un movimiento seco.
Clack~
—Qué bueno que te encuentro aquí —comentó ese hombre de cabello rizado castaño—. Tenemos que hablar.
Giorgio alzó la mirada despacio, sin sorpresa, solo con el cansancio contenido.
—No estoy de humor, Matteo.
—Precisamente por eso vine —respondió él, avanzando unos pasos con decis