Capítulo 30: Obligada a verte.
✧✧✧ En ese momento, pero en Porta venezia de Milán. ✧✧✧
En el amplio y lujoso parque "Giardini Indro Montanelli". La limusina negra se detuvo en el estacionamiento.
El chofer abrió la puerta a la señora Bernardi. Que bajó primero, ayudando a su hijo que soltó de la silla de seguridad.
El pequeño niño de seis años, dio un saltito sonriente, y de inmediato se aferró a la mano de su madre.
—Vamos cariño. Es bueno que tomes aire de vez en cuando —sonrió la mujer pelirroja bajo los rayos del sol de ese cálido mediodía.
La niñera y un guardaespaldas la acompañaban. Avanzaron por los senderos empedrados, hasta el amplio estanque.
Antonella observaba cómo la niñera jugaba con el pequeño Fabrizzio Bernardi. Mientras que el guardaespaldas vigilaba en la distancia.
La mujer pelirroja sintió la fresca brisa acariciar su rostro y mecer los mechones de su cabellera. Ella tomó asiento en una banca bajo frondosas copas de los árboles.
Y en ese momento, interrumpiendo su momento de