Capítulo 30: Obligada a verte.
✧✧✧ En ese momento, pero en Porta venezia de Milán. ✧✧✧
En el amplio y lujoso parque "Giardini Indro Montanelli". La limusina negra se detuvo en el estacionamiento.
El chofer abrió la puerta a la señora Bernardi. Que bajó primero, ayudando a su hijo que soltó de la silla de seguridad.
El pequeño niño de seis años, dio un saltito sonriente, y de inmediato se aferró a la mano de su madre.
—Vamos cariño. Es bueno que tomes aire de vez en cuando —sonrió la mujer pelirroja bajo los rayos del