85. FANTASMAS DEL PASADO
TRINITY
—¡Si me vuelves a tocar, te voy a partir la cara, abusivo! —le grité enojada, pero el elevador ya se cerraba.
Nadie se metió a defenderme, las mujeres aplaudiendo su buena obra, infelices, y los tenía como mis buenos compañeros hasta hace unas horas.
Todo para quedar bien con la manda más.
Salí a las escaleras de emergencia, no eran tantos pisos.
Subí enfurecida con el destino, con mi mala suerte, pero sobre todo conmigo.
—¡Ay! —grité cuando el tacón se me viró de la fuerza