79. CAMPO DE BATALLA
TRINITY
Me estiré como una gata perezosa sobre la cama, me dolían deliciosamente los músculos de hacer el amor con mi Alfa dominante y luego tenerlo como un pulpo enredado en mi cuerpo.
Me dijo que no estaba acostumbrado a dormir con nadie, en realidad yo tampoco.
Pensé que no pegaría ojo, pero entre el estrés de todo lo ocurrido y el cansancio terminé por caer rendida.
Me incorporé tallando mis ojos con la mano, mi cabello rojo debería ser un gallinero.
Busqué a Nathan por la habitación,