57. MI TIGRESA DURMIENTE
NATHAN
—. Si recuerdo bien, papá la puso como jefa de personal después de unos negocios con esa manada. Quizás ella facilitó algo y por eso él la ascendió.
—OK, no te preocupes, lo haré enseguida —responde—. Y… bueno, un pajarito me dijo que la secretaria Miller estaba también en ese viaje.
—Claro, un pajarito llamado July. ¿Hablaron sin sacarse cuchillos? No me digas que me perdí ese milagro —le digo con sarcasmo.
—Vaya, vaya, así que el jefe también sabe bromear —bufó, y ya me imagino la conv