28. SOLO SEXO
TRINITY
Nos quedamos por unos segundos abrazados, disfrutándonos.
Mis manos acariciaban los músculos de su espalda a través de la camisa humedecida.
Mis sentidos regresando a mi cabeza calenturienta.
Por todos los cielos, acababa de hacerlo con mi jefe en un rincón de los archivos.
Medio desnudos, contra la pared del fondo, follando como conejos en la compañía donde trabajo como secretaria.
Pensé que esto solo sería un juego, nunca planifiqué llevarlo hasta el final, pero Nathan sacaba de mí