221. SALIDA INESPERADA
NATHAN
—Mi hija salvó a un tritón en la tormenta, me dijo que lo llamaba Colita de Pez —hablé con la verdad—. Como me cansé de decirte, no vine a hacerles daño…
—¡Dices eso, pero robas en nuestros nidos! ¡¿Cómo quieres que crea que no eres un ladrón de huevos de sirena como tantos otros?! —me gritó interrumpiéndome, las cosas de nuevo tensas.
—¡Si yo fuera a tu casa y me metiera al cuarto de tu hija, qué pensarías de mí! —“te arrancaría la cabeza en el acto”.
Pensé para mis adentros, y de v