21. ¿AHORA QUÉ SUCEDE?
TRINITY
—Trini, buenos días —escuché la voz cantarina de Juliana.
—Buenos días, Srta. Langford —le respondí con respeto, observándola mientras caminaba hacia mi escritorio.
Ella podía llamarme como quisiera y jugar a ser la secretaria, pero no debía olvidar que era la hermana del jefe y una heredera millonaria.
—Buenos días, Srta. Miller —la voz masculina me saludó detrás de ella.
—Buenos días, Sr. Langford —ni siquiera lo miré y volví a concentrarme en el computador.
Sentía su mirada