158. MOTEL DEL AMOR
NARRADORA
Como siempre, el olor a medicina y plantas verdes dio en su nariz, la amargura de las hojas y la dulzura de las flores.
La encontró sentada en su sillón leyendo un libro junto a la ventana abierta.
— ¿Por qué no has pedido que te cierren la ventana? Te puedes resfriar, ya están bajando las temperaturas - Morgan fue enseguida a cerrar las hojas acristaladas.
— No seas tonto, necesito tomar un poco de aire de vez en cuando - la suave voz le dijo.
Morgan miró a la pálida mujer sentada fr