132. QUIERO DÁRTELO TODO
NATHAN
La beso en los párpados, olvidándome de eso. Tampoco es que sea imprescindible.
—No, yo quiero, solo… solo… eres un salvaje por todos lados… —me dice, y solo puedo reírme con orgullo.
—¿Ahora quieres a un minipichi?
—No, graciosillo, solo… quiero dártelo todo Nathan. Eso, nunca lo he experimentado con nadie, deseo hacerlo contigo, pero duele, rayos, ¡ese hueco se hizo para sacar, no para meter! —bufa, y le beso la punta de la nariz con gotas de sudor como perlas.
—Ven, vamos a intentar a