—¿Estás segura de hacer esto? —Radu observa a Vanessa mientras esta se mantiene sentada frente a él con la taza de café caliente en sus manos—. Esto no es como ponerte un pircing, después de que lo hagas, no habrá vuelta atrás, no es algo que simplemente puedas quitarte y seguir como si nada pasó.
El aroma a café recién hecho impregna el aire de la cafetería del hospital, mezclándose con el leve murmullo de las conversaciones ajenas que llenan el lugar. Radu y Vanessa están sentados en una mesa