Cuando el sol comenzó a estar cerca de su punto más alto, Vanessa ya estaba de pie y con su bolso listo. Tan pronto como Radu despertara, le pediría que la llevara de regreso. Aun puede sentir cómo sus manos tiemblan debido a la molestia que recorre cada parte de su cuerpo, sus ojos rojos e hinchados debido a las lágrimas que estuvo dejando salir en varias oportunidades. Es solo que aún no entiende la verdadera razón por la cual las lágrimas se niegan a dejar de salir. Cuando los primeros pasos