“Saca las almendras que trajimos para ti, que sean flores al aire del color del carmesí.”
Y esa última copla hace que los vítores y palmeos se silencien, esa es la señal de que es la hora de comenzar con la prueba del pañuelo.
—¿Nona? ¿Radu? —pregunta al ver que son los únicos integrantes de la familia de los que no se ha despedido, por lo que, comienza a buscarles entre la multitud sin encontrarlos.
Cuando su mirada se encuentra con la de Tatiana, ve cómo ésta la cuestiona con sus gestos, por