El viernes...
Claudia vio cómo enterraban a su madre. El sacerdote pronunció unas palabras que a ella ni siquiera le interesaron.
A su padre le habían dado el alta dos días antes, cuando regresó a casa, ella se había asegurado de no encontrarse con él. Siempre estaba encerrada en su pequeña habitación. No iba a trabajar, pero por las tardes salía para reunirse con amigos.
Se había preparado para el funeral de su mujer y se lo había contado a los vecinos y familiares. Así que el día del funeral