C#:2: El archivo secreto #1

᯽XIARA

Mi corazón late a 600 km/h, un tren bala no se le compara y es que el hombre frente a mí, me mira de una manera tan letal que me pone los nervios de punta.

-Usted sabe algo.—Susurro—. Lo veo en sus ojos.—Me sonríe, pero su mirada sigue siendo aterradora, tanto que debo respirar para no salir corriendo de aquí—

-Lo único que veo aquí es el reflejo de una mujer que está acusando sin pruebas a un hombre que acaba de conocer.

-Entonces no le importará que vaya a la policía. Que les cuente sobre su última transacción con Hugo. Que investiguen cada detalle de su empresa.—Su sonrisa se desvanece al instante. Perfecto, dí en el clavo—

-Le sugiero que no haga eso.

-¿Me está amenazando?.

-Le estoy dando un consejo.–El silencio se extiende entre los dos por breves segundos cargados de una tensión que puedo sentir en cada fibra de mi ser.

Hay algo más aquí. Algo que él no me está diciendo—.Márchese, señora Alcalá.—Él regresa a su asiento, su voz ahora es más glaciar que sus ojos—. Y por su propio bien, olvide lo que cree que sabe.—Sus palabras me hacen temblar de miedo, mis lágrimas amenazan con caer, pero no lloraré frente a él, creerá que es debilidad—

-Esto no se queda así.—Susurro porque mi voz se ahoga—. Voy a descubrir qué le pasó a mi esposo. Con o sin su ayuda.—Me doy la vuelta y camino hacia la puerta.

Cada paso es una tortura.

Antes de salir, volteo a verle—.Y señor Durand... Cuando descubra la verdad, voy a asegurarme de que todo el que esté involucrado en la muerte de mi esposo, pague por lo que hizo.—Termino de salir.

La puerta se cierra detrás de mí con un clic suave pero en mis oídos se escucha como un disparo de escopeta que se me estrella en la espalda y explota mi corazón porque descubrí nada, me voy igual que como llegué.  Con el alma destrozada y sin pistas de nada.

★━═✫━═᯽

Punto de vista de.

René Durand

-Los informes de la policía concluyeron en muerte por robo. Hugo Alcalá, murió por un simple robo.

-¡M*ldit*, lo hizo otra vez!.

-René, respira profundo, sabes que esa es la forma que tiene Cardona de deshacerse de los cabos sueltos.

-¡C*raj*!, ¡le dije mil veces a Hugo que dejara las cosas así, que no siguiera investigando y el muy estúpido continúo!, ahora.. está muerto.. Otro más en la lista, Jan Marco.. Otro qué..

-René, no pudiste hacer más de lo que hiciste.—Dice con pesar, él también trató de ayudarme a controlar a Hugo Alcalá.

Mi celular vibra. Jan y yo nos miramos–

•-Cardona.

•-Necesito que te ocupes de la viuda Alcalá, no quiero más cabos sueltos.

•-Así será.

•-Para ayer, René. Ya me fallaste con lo de ese insecto que tuve que aplastar. —Respiro profundo, el insecto era Hugo—

-¿Quéte dijo?.

-Quiere que asesine a la viuda.

-Querías integrarte más a la organización, ahí está.

-¡¿En qué p*t* momento dije yo que quería asesinar personas inocentes?!.

-Esa es su forma retorcida de probar tu lealtad.

-Esto cada día se me sale más de control, Jan.

-Trata de tranquilizarte, haz todo lo que te diga, porque de lo contrario, no te creerá. Debo irme.—Afirmo, sale de mi oficina, me siento tratando de concentrarme en el trabajo y sacar de mi mente que debo asesinar a alguien para probar mi lealtad.

Dos horas después..

Alguien irrumpe en mí oficina. La puerta se abre de repente y la persona entra como un tornado embravecido—

-¿Usted es René Durand?.–Levanto la vista de mi computadora. ¡Xiara Alcalá!.. No puede ser... Esto es una mala broma.

Su mirada.. ¡Dios!, es más hermosa en persona, los lentes no le hacen justicia pero sus labios, su piel.. Su cuerpo… no puedo dejar de mirarla…

"¡Reacciona René!–

-Y usted es... —Pregunto, tratando de disimular el terror que estoy sintiendo ahora mismo, me indican matarla y ella viene directo al matadero—

-Xiara Alcalá. La viuda de Hugo Alcalá.—¡¿Cómo carajos entró aquí..?!.

"Xiara.. Tendré que matarla para poder lograr mi cometido"—

-Señora Alcalá.—Le digo, con toda la calma que intento encontrar en mí—. Lamento mucho su pérdida.

-¿En serio?.—Se enfurece.. Qué bella es.. Sigue hablándome totalmente fuera de sí. Grita furiosa, se acerca a mi escritorio, sus ojos arden de rabia y por alguna razón me encanta.

Sus preguntas me dejan inmóvil por un momento.. ¿Será que sabe algo?, y si es así, ¿Qué tanto sabe..?.

Ella habla y habla y a mí, me es imposible no volver a observar, su cabello castaño un poco despeinado, sus ojos color chocolate y sus mejillas sonrojadas, me imagino que por esa furia que destila.

Despabilo para poder responder a lo poco que escuché—

-Su esposo compró una propiedad. Una transacción completamente legal. Eso es todo lo que necesita saber.

-¡Mentira!.—Grita, golpeando mi escritorio con ambas manos. Sus gritos siguen llenando mi oficina y yo intento mantener la calma—

-Usted sabe algo.—Susurra en forma de amenaza sin saber que su vida está en mis manos—. Lo veo en sus ojos.—Sonrío. Esa forma en la que amenaza me hace reir, sonrisa que se me desvanece al escucharla. —.Entonces no le importará que vaya a la policía. Que les cuente sobre su última transacción con Hugo. Que investiguen cada detalle de su empresa.–Y así es como la gente se busca su muerte–

-Le sugiero que no haga eso.

-¿Me está amenazando?.

-Le estoy dando un consejo.—Es terca y guerrera cada segundo me fascina más.

La tensión entre los dos es palpable. Le pido que se marche mientras regreso a mi asiento, porque si continúa aquí esto no terminará bien... ¡Mierda, igual esto terminará mal!. Respiro.—.Y por su propio bien, olvide lo que cree que sabe.—Le aconsejo—

-Esto no se queda así.—Susurra. Xiara, carajo.. Me mira diciéndome que va a descubrir lo que le pasó a su esposo con o sin mi ayuda. ¡Demonios!.

Se da la vuelta para marcharse, luego vuelve hacía mí y la sensación que esa mirada y esa actitud tan devastadoramente rabiosa y sensual me causa, me desarma por completo—.Y señor Durand, cuando descubra la verdad, voy a asegurarme de que todo el que esté involucrado en la muerte de mi esposo, pague por lo que hizo.—Termina de irse.

La puerta se cierra y me quedo mirándola por un largo momento antes de tomar mi teléfono. Debo actuar ahora mismo—

•-Jefe.

•-Necesito toda la información sobre Xiara Alcalá. Su historial médico, financiero, personal. Todo. Lo poco que tengo no es suficiente. Y muéstrale el archivo secreto, necesito saber qué tanto sabe antes de actuar.—Cuelgo y me dirijo hacia el ventanal que da a la ciudad. La abro para poder respirar.

Xiara Alcalá eres hermosa, eso es innegable. Pero también peligrosa.. No puedo permitir más riesgos. Si no lo hago, si no te asesino, Cardona intervendrá, será tu fin y también mío.

Mi venganza ni siquiera ha empezado, David Cardona. Disfruta tus días de libertad y felicidad. Yo los cambiaré por un infierno del que no podrás escapar así tenga que asesinar a esa mujer, voy a destruirte.

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP