Mundo ficciónIniciar sesión᯽ XIARA
Entro al hospital. Los pasillos familiares, que antes me consolaban, ahora se sienten como una prisión ahogante y desesperante. Cada esquina me recuerda a mi Hugo, la cafetería donde desayunábamos juntos, la sala de juntas donde presentó su última propuesta de expansión, el estacionamiento donde nos despedimos con un beso la mañana de su muerte. -Hugo.. Mi amor.. -Doctora Alcalá, ¿se encuentra bien?—.La voz de Mirian la enfermera jefe, me saca del trance en el que estoy—.Lleva mucho tiempo parada frente al elevador. Sus puños están cerrados y su respiración muy agitada.—Abro los ojos, la miro— -Estoy bien, Mirian. Solo... Cansada. -Debería tomarse unos días más. Han pasado solo 5 días desde... -Estoy bien.—Repito con más firmeza, tal vez me lo crea—. El trabajo me mantiene cuerda.—Me despido con cariño. Subo al ascensor para llegar al segundo piso e ir a mi oficina. Necesito analizar mejorlas cosas... René Durand sabe algo, eso es obvio. Pero también hay algo en su mirada... ¿Una advertencia?... ¿O ha sido miedo?. Al entrar cierro la puerta y me dejo caer en mi sofá. Muevo mis ojos chocando de frente con la foto de mi boda. Me levanto y la tomo del escritorio volviendo a mi lugar–. 2 años juntos que parecían una eternidad y ahora me parece que fue muy poco tiempo mi vida, me dejaste sola, ¿por qué amor, por qué?.—Mi celular vibra con un mensaje de texto de un número desconocido: •Deje de hacer preguntas. Por su propio bien•—Siento como se me hiela la sangre. ¿René Durand?, tiene que ser él. ¿Quién más sabe que fuí a Duran Black Label a hacer preguntas?. >Otro mensaje< •Su esposo murió porque vió algo que no debía. No cometa el mismo error.• —¡Dios mío!, ¡sabía que no fue un robo, fue asesinado, ¡mataron a mi esposo!.. Las manos me tiemblan mientras le doy a llamar, pero salta directamente al buzón de voz— -Por su puesto, los cobardes nunca dan la cara.—Me levanto y camino hacia la ventana que da al estacionamiento.Las luces de la ciudad comienzan a encenderse, creando un mar de diferentes puntos de colores que se extienden hasta el horizonte. Amor sé que amabas ver esto…
Mis lágrimas bajan al pensar que en algún lugar ahí afuera está el asesino de mi esposo. Pero lo voy a encontrar. Un golpe suave en la puerta me hace girar hacía ella— -Adelante.—Entra el Dr. Rodríguez, director del hospital. Es un hombre de 50 años, con canas plateadas y una expresión preocupada que se le ha acentuado desde la muerte de Hugo— -Xiara, necesitamos hablar. -Si es sobre que me tome más tiempo libre... -No.—Me interrumpe—. Es sobre esto.—Me extiende una tableta. En la pantalla, puedo ver unas imágenes de las cámaras de seguridad del hospital. La fecha en la esquina inferior derecha me hace palidecer: (15 de marzo - 11:47 pm). “Una semana antes de la muerte de Mateo”. En el video, una figura encapuchada se mueve por los pasillos del sótano, con movimientos precisos, se nota que conoce perfectamente la distribución del lugar, de las cámaras. Se dirige directamente al cuarto de servidores— -¿Qué es esto?.—Pregunto— -Esto es lo que tu esposo hizo antes de morir.-Dr. Rodríguez..¿Pero de qué está hablando..—Elpausa el video justo cuando la figura se vuelve ligeramente hacia la cámara. Aunque tiene una gorra y la capucha del abrigo que cubre la mayor parte de su rostro, puedo distinguir su perfil—.Dios mío... Es Hugo. -Sigue viendo.—En la pantalla, Hugo conecta algo a uno de los servidores principales. Sus dedos se mueven rápido sobre el teclado portátil que maneja de forma magistral. De repente, todas las luces del sótano se apagan. Las cámaras de seguridad muestran solo oscuridad por exactamente 47 minutos— -¿Esto es verdad?.—Pregunto, una parte de mí lo sabe, pero no puedo ni siquiera pensarlo— -Sí, él saboteó el sistema de soporte vital del ala este. Diez pacientes murieron esa noche por "fallas técnicas".¿Recuerdas?.. Eran pacientes que estaban en estado crítico pero se recuperaban.—Siento como el suelo se abre bajo mis pies recordando esa catástrofe— -No... él, jamás, jamás haría algo así. Él salvaba vidas, no las quitaba.—No controlo las lágrimas que se derraman por mi rostro— -Las evidencias dicen lo contrario. -¡Las evidencias están equivocadas!.—Grito, pero mi voz suena hueca, incluso para mí. El Dr. Rodriguez me mira con compasión— -Xiara, yo tampoco quería creerlo. Hugo era como un hijo para mí. Pero, lo siento, tengo que entregárselo a las autoridades. -¿A las autoridades, cuáles autoridades?. -Si, a la división BIOCRIM está investigando crímenes relacionados con tecnología médica. Van a querer ver este video. Siguen buscando al culpable.—Me dejo caer en el sofá, sintiendo como el mundo se desmorona a mi alrededor. Si este video se hace público, la memoria de Hugo quedará destruida para siempre. Él fue y es muy respetado y amado en este hospital. Los pacientes confiaban en él y su familia…¡Dios!, su madre y hermanas no lo soportarán— -Doctor... ¿Cómo llegó este video a sus manos?. -Anónimo. -Eso quiere decir que podría ser falso. No lo entregue, se lo ruego, deme unos días. -Xiara.. -Se lo estoy suplicando.—Asiente y medio sonrío—.¿Puedo quedarme con una copia?, por favor. -Xiara, no creo que sea buena idea... -Por favor. Necesito... Necesito entender qué estaba pensando, ¿por qué lo hizo?. Tal vez es una farsa, un engaño... -¿Y si él lo hizo?.—Me interrumpe— -No sé si sea verdad o no, la razón que hubo para que hiciera algo así, pero eso exactamente es lo que quiero averiguar. Tal vez alguien lo obligó. Pero me conoce, usted sabe que si es culpable. Lo llevaré a las autoridades.—Él duda, pero finalmente asiente— -Te daré esta USB.—Saca la memoria de la tablet y me la extiende—.Pero prométeme que serás cuidadosa. Si lo que sospecho es cierto, las personas detrás de esto no dudarán en silenciarte también. Pensándolo bien... esas personas pueden venir por mí también.—Asiento y tomó la USB con mis manos temblorosas— -¿Usted cree que lo mataron por esto?. -Creo que tu esposo se metió con gente muy peligrosa. Y creo que tú deberías alejarte antes de que sea demasiado tarde para tí.–Trago grueso, la saliva me quema, como si en vez de saliva fuera lava, porque tiene razón. Las personas detrás de esto, asesinaron a mi esposo y René Durand lo sabe, o es el culpable...¡Me volveré loca!.
Siento que mis días... están contados.☆☆☆
René Durand
Suelto mi corbata mientras reviso los archivos que me enviaron sobre la doctora.
Xiara Alcalá, 22 años. Graduada summa cum laude de medicina a los 17 años. Especialización en cirugía cardiotorácica. Sin antecedentes criminales. Casada con Hugo Alcalá (fallecido) cuando ella tenía 20 y él 37. Sin hijos. Padres fallecidos en un accidente de construcción cuando tenía 12 años. Sin otros familiares cercanos. Una genio. Y completamente sola en el mundo.
David... ¿Por qué quieres matarla si ella entra perfecto en el perfil que te encanta para un robo de identidad?.
Mi computadora emite el sonido habitual del mensaje entrante.. Un email de mi contacto en el hospital:
Asunto: Urgente. Video de seguridad.
•Conseguí lo que pediste. El video muestra claramente al doctor Alcalá saboteando los sistemas del hospital la noche que murieron los diez pacientes. Le mostré el vídeo a la doctora Alcalá como pediste y como predijiste, su reacción fue devastadora y pidió una copia, se la entregué. Importante. Ella no sabía nada.
-R.
Sonrío por primera vez en todo el día. Perfecto. Ahora puedo controlar a la hermosa y peligrosa doctora hasta saber que haré con ella.
Debo crear un plan, uno en el que ambos salgamos ganando. Porque si no ambos moriremos.







