Narra Helen.
Estaba agradecida con Dylan por todo lo que había hecho con mi madre. Me sorprendió mucho que él hubiera decorado la habitación con sus propias manos, eso me hacía pensar que era un hombre bueno y no como lo había pensado al principio, por eso lo había besado, quería agradecerle de algún modo lo que estaba haciendo con nosotras.
Pero ese beso, ese beso que le había dado me había dejado el más delicioso néctar impregnado en mis labios. Todo el día que no estaba conmigo quedé pensando