C263-LA MAESTRA SE DESMAYÓ.
C263-LA MAESTRA SE DESMAYÓ.
Las risas de las lobitas fluían entre los árboles mientras corrían descalzas sobre el césped húmedo del claro. Ashley caminaba en círculo frente a ellas, con el cabello atado en una trenza floja.
Llevaba días enseñándoles a identificar el primer impulso de su loba interior, a reconocer ese calor en el pecho, esa punzada en la espalda antes de que la transformación se desatara sin control.
—No peleen contra su loba. No se trata de dominarla, sino de escucharla. Sentirl