C199-CEDERÁS O SUFRIRÁS.
El salón quedó en silencio apenas Drakos salió. Pero duró poco.
Los murmullos comenzaron como un zumbido, y en segundos se transformaron en una ola de voces apagadas y miradas turbias. Algunos dragones murmuraban entre dientes, otros compartían miradas largas, llenas de rabia contenida.
Había descontento.
Nadie entendía qué acababa de pasar, pero también, nadie se atrevía a decirlo en voz alta.
Y Vargos.
Solo observó, con la espalda recta y el ceño marcado, sin apa