— Cometiste un grave error Marcelo, el peor de toda tu vida, estas aquí por aquel error, estás quemaduras son las llamas del infierno de tu injusticia, he pasado noche enteras llorando desconsoladamente por tu ausencia y aún así me conforme y pensé que algún día volverías a mi, la tristeza me consumió, pero he despertado muchos años después, solo compartimos una noche juntos la noche de bodas, y una noche fue suficiente para procrear dos vidas, he vivido un infierno con mis padres porque descu