El fuego rugía con fuerza, devorando sin piedad la casa en la que se encontraban atrapados, Alessandro y su familia. El humo oscurecía el cielo y las llamas crepitaban con ferocidad, iluminando la noche con su infernal resplandor, Alessandro abre sus ojos al sentir aquella fragancia y de inmediato supo que estaban ante un incendio.
Dentro de la casa, el hombre miraba con desesperación a su esposa y su pequeño hijo. El calor era abrasador, y el humo hacía difícil respirar. Sabía que el tiempo se