Justo cuando Becker intenta desaparecer en la espesura del bosque, su bota resbala en un terreno irregular, húmedo por la niebla. Un error mínimo, pero suficiente. Liam no lo piensa. No calcula. Solo actúa. Se lanza sobre él con un rugido salvaje, impulsado por la rabia y la traición.
–¡Bastardo! –grita, descargando un puñetazo brutal que impacta directamente en la mandíbula de Becker, haciéndolo caer pesadamente contra el barro.
Becker se revuelca en el suelo, escupiendo sangre, con la respi