La tarde cae con una lentitud engañosa sobre la ciudad, tiñendo las calles de un tono dorado que, lejos de traer calma, parece intensificar la sensación de que algo invisible se está tejiendo entre las sombras, y es en ese mismo instante cuando Liam permanece de pie frente a la vereda del hospital, con la respiración aún desacompasada y el pulso latiéndole con una fuerza que no logra controlar, observando cómo el taxi en el que Jennifer acaba de subir se pierde entre el tráfico sin darle la opo