Los días pasan con una rapidez engañosa, como si el tiempo hubiera decidido avanzar sin pedir permiso mientras todo alrededor de Liam permanece suspendido en una tensión que no se disuelve, y cuando finalmente vuelve a la guardería para recoger a sus hijos, lo hace con esa inquietud que no logra sacarse de encima desde la última vez que vio a Azul, porque aunque intenta convencerse de que todo lo ocurrido fue un impulso, un error momentáneo nacido del dolor, hay algo en su interior que no termi