En el edificio de Laveau, el silencio pesa más que los rascacielos que lo rodean. La pantalla del estudio de prensa parpadea una vez, dos… y de pronto se ilumina con una luz roja que no admite demora.
LIVE READY.
El temporizador avanza como un corazón dispuesto a estallar.
Carlota observa los segundos con los dedos tensos sobre el mouse. Su respiración es irregular, como si cada tic del reloj le clavara una aguja invisible. Sophie, con las manos entrelazadas frente al pecho, se balancea leveme