Liam se tensa de inmediato, como si la sola presencia de Jean Pol hubiera terminado de encender algo que ya venía ardiendo en su interior desde hacía demasiado tiempo, y la forma en que su mandíbula se contrae, la dureza con la que clava la mirada en él y la manera en que su respiración se vuelve más pesada dejan en evidencia que ese instante no es simplemente una confrontación, sino el punto exacto en el que todo lo contenido finalmente encuentra una salida. –Púdrete, Jean Pol –escupe sin ning