Narrador omnisciente
La relación entre Liam y Amara no solo se deteriora: se descompone de forma lenta, silenciosa y cruel, como esas estructuras que parecen firmes desde afuera pero por dentro ya están fracturadas, sostenidas únicamente por la costumbre, el miedo y la historia compartida, y si en otro tiempo estuvieron separados sin hablarse, esta vez es peor, porque ahora conviven bajo el mismo techo, comparten los mismos espacios, los mismos pasillos, las mismas rutinas, pero habitan mundos