Valentina necesitaba con urgencia seguir con su vida. Esa idea comenzó a repetirse en su mente como una necesidad básica, casi como respirar. Estar detenida, dependiendo de otros, sintiéndose observada y limitada, le pesaba más de lo que había imaginado. Nikolas desconocía muchas cosas de ella, y una de las más importantes era que, además de trabajar, estudiaba. Le quedaba solo un semestre para terminar el posgrado en neonatología, un logro que había construido con esfuerzo, noches sin dormir y