Comenzó a moverse de una manera nada sutil. Salió y entró en el cuerpo de ella llevando su gran y grueso miembro hasta el fondo.
Agnes sentía que la llenaba por completo y que la partía en el proceso, una cosa era fantasear con el cuerpo de Ares y otra tenerlo adentro. Ahora podía entender por qué las mujeres le rogaban y es que él sabía bien lo que hacía, había tomado su cadera con ambas manos levantando esa parte de su cuerpo para penetrarla salvajemente.
Ella se sentía desesperada, no sabía d