Nikolas ya no podía más; tenía que ponerle un punto y final a esta situación. Con esa idea fija en la cabeza, salió decidido hacia el consultorio de Ares Ares.
Ares estaba concentrado revisando un caso clínico cuando escuchó que abrían la puerta. Alzó la vista con fastidio inicial, pero ese gesto cambió de inmediato al reconocer a Nikolas. No dijo nada porque el rostro de su amigo hablaba por sí solo. Algo importante había pasado.
—Habla —le dijo finalmente, dejando el expediente a un lado.
Ni