CONTRATO CON EL ARROGANTE CEO.
Capítulo 7.
Denayt se quedó inmóvil como si estuviera procesando la información. Su respiración se aceleró tanto que por un momento pensé que empezaría a llorar.
—Por favor… —susurró en un pequeño hilo de voz apenas audible—, no puedo quedarme aquí… mi vida… mis planes… mi familia…
Solté una carcajada seca.
—Tus planes ya no importan, Denayt. Todo lo que eres ahora es propiedad de esta casa hasta que me pagues. Así que te aconsejo que te hagas la idea cuanto an