CONTRATO CON EL ARROGANTE CEO.
Denayt
Me quedé acostada sobre la cama, intentando respirar con normalidad.
Vincent empezó a moverse lentamente desde los pies de la cama.
Eso debería estar prohibido.
La pequeña luz morada bañaba su cuerpo de una manera absurda, marcando cada músculo como si hubiera sido tallado a mano. Cada vez que avanzaba los músculos de su abdomen se contraían lentamente.
Levantó la cabeza, su cabello negro cayó un poco sobre su frente y, al acercarse más, algunas hebras roza