Vincent no había vuelto a mirarla directamente, pero era consciente de cada pequeño movimiento suyo. Del roce de sus manos contra sus brazos, de cómo se encogía apenas, intentando disimular el frío.
Denayt, por su parte, mantenía la mirada fija en algún punto perdido frente a ella, luchando contra el impulso de romper el silencio. El temblor en sus manos se hizo más evidente. Intentó detenerlo, frotándose los brazos con más insistencia, pero fue inútil.
Vincent lo había notado desde hacía rato