UN TRATO DEL QUE NO PUEDES ESCAPAR.
UN TRATO DEL QUE NO PUEDES ESCAPAR.
―¡NO! ¿Dime que no estás hablando en serio? ―Freya preguntó sin poder creerlo.
―¿Tengo cara de estar jugando? ―Logan agarro su barbilla con su fuerza ―Vas a deshacerte de eso.
―Es nuestro hijo… ¿Cómo puedes…?
―¿Nuestro? ―se rio como si hubiera escuchado algo divertido ―¿Quién dice que es mío? ¿Olvidas que eres una omega? Le abrirás las piernas a cualquiera, Freya.
De repente, la rabia se apoderó de ella, apretó las manos y se abalanzó sobre y comenzó a golpea