NO QUIERO DEJARTE.
NO QUIERO DEJARTE.
La madrugada apenas despuntaba cuando Sebastián se preparaba para partir. El silencio se extendía por todo el patio del castillo Donovan, mientras Braelyn observaba cada movimiento de su Alfa con preocupación.
―¿Seguro estarás bien? ―preguntó Sebastián, con una voz que mostraba su renuencia a dejarla.
Sus ojos se encontraron con los de ella, buscando confirmación. Ella asintió, su expresión era serena, pero sus ojos no ocultaban la inquietud que sentía.
―Sí, voy a estar bi