LASTIMARSE MUTUAMENTE.
LASTIMARSE MUTUAMENTE.
La música había cesado, dejando un aura de expectación en el aire. Tobías, atrapado en el momento, sintió el llamado de un par de lobos. Era una convocatoria que no podía ignorar, pero su mirada se encontró con la de Braelyn, un silencioso diálogo de preocupaciones no expresadas.
―No te preocupes, voy a estar bien ―dijo ella, con una sonrisa que no alcanzaba sus ojos.
―¿Segura? ―preguntó Tobías, su voz cargada de dudas. ―No quiero que ese idiota…
―No ―interrumpió Braelyn c