EL INICIO DE UNA GUERRA FRÍA
Al día siguiente, Lorcan entró en el estudio de Cassian y lo encontró bebiendo una copa de hidromiel.
―¿Es muy temprano para beber, no crees?
El alfa levantó la vista y lo miró con un semblante de mal humor. Parecía no haber dormido bien y su rostro estaba marcado por la preocupación.
―No me importa ―gruño.
El beta sintió pena por su amigo, ya que sabe que todo lo que está pasando es a causa de su mala decisión. Jalo la silla y tomó asiento frente a él.
―¿Qué te dij