CAPÍTULO 85. SEGUNDA OPORTUNIDAD
Esa noche, Mateo y Adriana se dedicaron a dormir porque estaban muy cansados. Además, él tenía una agenda totalmente llena de actividades para los días siguientes, entre estos la inauguración de otro restaurante junto a su suegro Kelvin.
Al día siguiente de su llegada, Mateo se reunió con sus abogados y con el detective Nava.
—¿Qué ha pasado con lo de mi divorcio? Hoy más que nunca requiero resolver esto, mi hija está próxima a nacer —aseguró él.
—Mateo, me alegro que todo fue un susto y que es