CAPÍTULO 187. LUNA DE MIEL
—¿A dónde vamos? —preguntó Adriana, alegre y asombrada.
—A las Islas Bahamas —respondió Mateo satisfecho, sabiendo que esto le agradará a ella.
—¡Gracias, gracias mi amor! Es un sueño hecho realidad —aclamó ella feliz, dando un brinco de felicidad— ¿Cómo sabes que anhelaba esto? Nunca te lo mencioné —comentó ella, feliz y dichosa.
—¡Esa es mi obligación! Saber exactamente lo que sientes, deseas, para apoyarte, ayudarte y complacerte —agregó él.
—¡Amor! Deja que me despida de los niños —suplicó