CAPÍTULO 84. ODIO...
—Nos parece absurdo que ustedes dos nos ignoren —bufó Angélica— ¿En qué cabeza cabe, que no amamos a Mateo? Sí, precisamente, por el amor que sentimos por él, es que hacemos lo que hacemos.
—¡¡¡Sí!!! ¡Cómo divorciarlo a sus espaldas! —gruñó fuertemente Marcos, con desagrado y rechazo hacia ellas.
Para Arantza como para Angélica, fue una impactante sorpresa escuchar de la voz de su hermano que ellas habían divorciado a Mateo. Supuestamente, esto aún no saldría a relucir, además que la idea no fu