CAPÍTULO 69. TE APOYO, MI VIDA...
—¡Hermano, qué alegría! —Exclamó Marcos— ¡Felicitaciones! Me emociona mucho, saber que tendrás tu segundo hijo y es obvio que estás bien y feliz —comentó este.
—¡Sí, estoy muy feliz! Adriana es mi felicidad, la mujer de mi vida. Ella definitivamente es mi alma gemela, mi complemento —confirmó Mateo.
—¡Qué bueno! ¿Sabes? Te estoy llamando porque voy a celebrar mañana una sesión extraordinaria para modificar algunas cláusulas de los estatutos sociales de la Corporación, entre ellas, la que establ