CAPÍTULO 52. NUEVA GERENTE
En el apartamento de Adriana
—Él, no me dejó, fui yo quien lo dejó —aseguró Adriana—. Este, al principio estaba muy pendiente de Mateo y de mí. De repente, de la noche a la mañana cambió, sentí como si dudara que el bebé fuera su hijo —comentó ella, ahogándose en sus sollozos.
—¡Ya, hija! ¿Podrías calmarte por favor? ¿Quieres que hable con él? —preguntó Kelvin sintiéndose culpable, porque según lo que le explicó Mateo, ellos se separaron por los celos de él, al enterarse que este, había hecho u