CAPÍTULO 41. ALGO DESPERTABA Y CRECÍA...
En el coche de Mateo
—¡Es mi hijo, Adriana! Él se merece todo —agregó Mateo— Debo asegurarme que nada les falte. Además, tienen un seguro que cubre atención y asistencia médica, dentro o fuera del país, disponibles las veinticuatro horas y los siete días a la semana e igual para ti.
»Aunado a eso, hay una libreta de ahorro donde recibirás mensualmente una cantidad de dinero en dólares, la cual será aumentada todos los meses para la manutención del bebé —aseguró él.
—¡No quiero nada que venga de