CAPÍTULO 40. CONFESIONES
En la sala VIP
—Un montón de veces me he dicho que debo rehacer mi vida, aún soy joven —confesó ella— no voy a hacer la primera ni la última mujer divorciada, que se vuelve a casar en busca de la felicidad. Pero hasta ahora, nadie me ha movido el piso —confesó Adriana con honestidad.
—¡Gracias por tu sinceridad! Si hay algo que admiro y valoro de ti, es que te expresas sin filtro, al natural, con espontaneidad.
»¿Por qué no aprovechas y me dices todo? Para ir aclarando, una por una, todas tus d