CAPÍTULO 35. RIVALES
En la camioneta
—¡Ja! No tiene buen trato con él. Sin embargo, este le ofreció ayuda para sacarme del apartamento —exclamó, Mateo enojado.
»Aunque, recordando ella le pidió que no se metiera que era un asunto de nosotros dos ¿Y el tal Julio? —cuestionó celoso.
—¡Ese, si es verdad, que no te va a gustar, Mateo! —exclamó Nava, preocupado.
—¡Obvio, Nava! ¡Me fascinan las mujeres! —respondió Mateo con una mirada mordaz, golpeando el guardafangos de la camioneta.
—No, no quise decir eso, que estás